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LA VIDA ES UNA OBRA DE TEATRO QUE NO PERMITE ENSAYOS…POR ESO CANTA, RIE, BAILA, LLORA Y VIVE CADA MOMENTO DE TU VIDA INTENSAMENTE ANTES QUE EL TELON BAJE Y LA OBRA TERMINE SIN APLAUSOS.

jueves, 9 de febrero de 2017

Un desierto queda atrás.

Hay desiertos a los que nos vemos forzados a cruzar solos. No me refiero sin apoyo divino, eso sería imposible. Más bien hablo de la necesidad que tenemos en ocasiones de contar otra persona que al menos nos escuche.
Aunque no he sido muy de contar mis sentimientos a otros, a veces es un poco liberador contarle a alguien lo que te pasa.
De un tiempo para acá mi mente se invadió de angustia por realización personal, añadido a eso, la falta de seguridad y estima propia, se iban convirtiendo en punzadas emocionales que me llevaban a un estancamiento extraño.
Quizás el hecho de no notar el progreso propio (cosa que es difícil notar conviviendo contigo mismo todos los días) la mente me jugó una mala pasada y estaba menospreciado mi existencia.
Pero al echar una mirada atrás es evidente que las cosas van tomando su curso natural.
No desesperarse es la clave, eso y trabajar duro por obtener eso que deseas.
Existe gente mediocre que se conforma con una vida simple, pero si tienes una meta a donde apuntar, ve más allá de la mediocridad y alcanza eso que visualizado lleno de esperanza en tu mente.
Ya esté desierto quedó atrás, no me sentiré más así. Es una perdida de tiempo quedándome allí con pesares y tristezas.
Adelante del camino irás hallando esas piezas preciosas de esta obra de arte llamada vida. 

domingo, 29 de enero de 2017

Paso inadvertida, mientras cada experiencia vivida nutre una formación especial de lo que soy y seré.
A veces desfalleciendo, en ocasiones estallando de alegría, en otras sin aparente gramo de emoción.
Ignorar a veces me lleva a desconfiar descaradamente.
No importa, seguiré. Seguiré intentándolo una y otra vez, hasta ver cumplido eso por lo que sueño.

jueves, 26 de enero de 2017

Quisiera..

Quisiera dar la vida por una causa. Me resulta inmensamente apasionante la gente que tiene una dirección clara en la vida.
No importa lo tensa que se ponga la situación, todo sufrimiento y dolor se convierte en nada, al evocar la esperanza de la causa por la cual se vive.
Esa gente que aún sin proponérselo en cada palabra o cada acción, refleja la esencia de su pasión, de la causa por la cual respira.
Esa gente arrasa con sus ideas y sus convicciones. Me resulta bastante inspiradora ese tipo de personas.
Cuántas personas viven en la monotonía, cumpliendo un rol asignado por la sociedad, pero sin conocer el sabor de la satisfacción personal de una vida bien invertida.
No me apetece ser una estadística más en el rango poblacional. Quisiera vivir, y si es necesario, morir por una causa.
Pero no una causa descabellada, o que atente contra el bienestar de otro ser vivo. Una misión que engrandezca la historia humana, que brinde esperanza, y disminuya el sufrimiento en este mundo tan adolorido de deshumanidad.

Me gusta la gente rara.

Hay personas que pareciese que nunca están a gusto, no se sabe lo que pasa por su mente, no lo expresan muy a menudo y son protagonistas de momentos incómodos.
A veces no se les da la suficiente oportunidad para demostrar lo agradables personas que son.
En un caso puntual: Si estás en un grupo de personas, evidentemente se reflejarán diversas personalidades. A la mayoría de la gente le agrada más, el que más habla, el que más se hace notar, etc.
En lo personal, congenio más con aquellas personas que son consideradas tímidas. Porque quizás la gente no suele darle la oportunidad para mostrar las virtudes que encierran. Pero una vez que creas ese lazo, se abren y te permiten ver lo maravillosas que pueden ser.
Hay gente considerada rara, a la cual aislan, juzgan o incluso se burlan. Pero todos somos personas, independiente de la forma de ser.
La principal razón por la que pienso así, es porque soy una persona rara. Nada mejor que interpretar la información directamente desde la persona involucrada.
#ForEverRara #RaraPeroFeliz

miércoles, 28 de septiembre de 2016

Casi siempre la gente me decepciona. Suena un poco petulante pero es cierto.
Tenemos a veces manías muy desagradables.
Me incluyo porque también soy de esta especie que tiene comportamientos tan extraños a pesar de poder razonar.
Dañar a otros es algo que nunca entenderé por qué lo hacemos, envidiar, destruir, ultrajar, son el pan diario a pequeña o gran escala.
Nos creemos mejores aunque estemos llenos de defectos.
En realidad me decepciono a mi misma. Eso es peor porque nunca te puedes deshacer de aquella voz interna que te reprocha.

¿Qué tan lejos está lo esperado?
Vivir con esperanzas ayuda es cierto, pero si ves que pasa y pasa el tiempo y las cosas en lugar de mejorar empeoran, ¿Qué hacer en esa instancia?
No siempre se tiene energía para pensar positivo, a veces el cansacio se apodera de tal manera que nos  ver que nada ha mejorado.
Quisiera ser más fuerte en la esperanza, más decicida para producir algo si fuese necesario.
La prisa nos hace cometer errores, pero la espera desgasta.

Reflexionar mucho no sirve si a la larga no tomamos una desición.